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Como si fueras a saltarte hasta el último semáforo,
desenterrar mis perros
y llegar a la otra punta de Mendoza,
te seguí
Yo
te seguí
Como si de verdad supieras
volar el aire
Caer
a ambos lados de la brisa.
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Buscando en los archivos de mi ordenador me he encontrado este vídeo de hace un par de años.



Tres imágenes más del "viaje" con B. Lo cierto es que con estas mágnificas fotos es muy difícil que el resultado no sea bueno.




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Esta vez la cabeza se ha quedado en casa. En Plasencia, quiero decir.
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A raíz de plantearme ciertas cosas he tomado decisiones. Antes las cabezas eran un poco más grandes, de unos 15 cm de largo, sin embargo esta última medía unos 5 cm. Pienso que es mejor reducir la escala, hacerla más manejable, que las ganas de meterla en el bolsillo y llevártela sean mayores. Todo esto evidentemente en detrimento de la visibilidad, ya sólo te llamarán la atención si pasas a uno o dos metros, lo cual era mi duda.
Alejar todo esto del concepto "escultura" - si es que alguna vez estuvo cerca - y llevarlo al terreno de los objetos que casi podrías encontrar en un bazar.
Arte con minúsculas.